Designación Facultad de Economía

Estimados compañeros y colegas, la Rectoría de la Universidad ha designado la terna a dirigir nuestra Facultad. Agradezco a todos aquellos que se identificaron con las ideas propuestas en mi Plan de Trabajo: las dejo para que pensemos la Facultad que queremos transformar. Sigamos nuestro diálogo y suerte a la nueva gestión

 

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Plan de Trabajo para la Facultad de Economía 2016-2020

Plan de Trabajo para la Facultad de Economía, 2016-2020.

Algunas reflexiones y propuestas necesarias para una transformación continua.

 

Dr. Antonio Ibarra

Posgrado de Economía, UNAM.

ibarrara@unam.mx

 

  1. El conocimiento económico en una época de cambio global

 

1.1   Recesión global y nuevos horizontes en el conocimiento económico

 

Luego del pánico financiero de octubre de 2008, la economía global entró en una nueva fase consistente en un bajo desempeño o negativo del crecimiento de la producción, la inversión real y el empleo, en una tendencia de muy baja inflación y una clara inestabilidad de diversos indicadores bursátiles. Esta recesión se tradujo en el debilitamiento de la demanda en la gran mayoría de los mercados mundiales de bienes primarios, incluyendo los energéticos, y, merced a factores geoestratégicos, se combinó con la llegada de nuevos jugadores a dichos mercados, aumentando la disparidad de la baja demanda con una mayor oferta, ejerciendo presiones adicionales a la trayectoria ya descendente de los precios. El impacto sobre nuestro país y la economía regional fue severo.

Los gobiernos respondieron a la recesión global con políticas contra-cíclicas, consistentes en la elevación del gasto público, en períodos inusualmente cortos y un relajamiento monetario a niveles excepcionales, para dar paso a una moderación de los impulsos fiscales y emprender políticas monetarias conocidas como “no convencionales”. Esta estrategia dio cabida a que el pensamiento económico más consolidado se viera debilitado, en algunos de sus aspectos centrales, particularmente en lo tocante al consenso de la teoría y la política macroeconómicas dominantes.

Durante el siglo xx el gremio de los economistas vivió dos grandes cambios de paradigma, los cuales constituyeron a su vez dos modalidades distintas del pensamiento dominante (mainstream). El primero, en el paradigma keynesiano, que habiendo iniciado su influencia a fines de los años treinta, se desplegó durante los años cuarenta y cincuenta, fue desafiado durante los años sesenta y setenta para más tarde ser marginado, aunque no desaparecido, durante los años ochenta. El segundo paradigma, el monetarista-neoclásico, que se gestó durante los años sesenta, pero a nivel puramente formal y se expresó con toda su fuerza en la teoría y en la política macroeconómicas a partir de los años ochenta. Este segundo paradigma tuvo una segunda expresión, no menos elocuente en el utillaje analítico del pensamiento clásico-neokeynesiano, que durante los años setenta y los ochenta operó las grandes controversias con la línea neoclásica, y a partir los años noventa se volcó de lleno al trazado de lineamientos de política pública.

Precisamente estos dos filones del segundo paradigma, acompañados por los teorías del llamado “ciclo real”, vivieron una fragmentación parcial a raíz de la gran recesión de 2008-2009 y, por ello, atestiguaron un reavivamiento del paradigma keynesiano, que no podía ser una mera restauración. Entre otras razones porque a esta altura de los tiempos la microeconomía había sido ya integrada en un doble sentido a la macroeconomía: por un lado, la optimización dinámica había llegado para quedarse y, por el otro, las incorporación de las expectativas había llegado a obtener un carácter indubitablemente endógeno en las técnicas de modelación de todas las partes en pugna.

La dimensión liberal representada por la escuela clásica versus la tradición intervencionista, que está en el origen de las vertientes keynesiana y neoclásico-neokeynesiana, se expresaron ahora como las duplas reglas-discrecionalidad y regulación-liberalización en todos y cada uno de los ámbitos sujetos a revisión: los mercados financieros, las políticas de demanda agregada, los rescates de los grandes corporativos del sector real, etc. Esta aguda controversia sobre los principios mismos de la gestión pública merece encararse en la formación contemporánea del economista.

En cuanto ciencia social, la Economía tiene un elemento constitutivo que ha sido más bien intrínseco y referido a su carácter histórico, explícitamente dialógico, presente en la mayoría de las ciencias en tanto proceso de correcciones sucesivas hasta arribar a la conjetura mejor articulada, histórica y empíricamente, aunque con mayor capacidad para orientar nuestras decisiones de futuro, es decir, con mayor capacidad para formular predicciones certeras.

Por su parte, el pensamiento crítico ha sufrido transformaciones sustantivas desde el colapso del socialismo real, incorporando el ocaso de un modelo de Estado autoritario para dar paso a un modelo fincado en la democracia, la constitución de una agenda de derechos y la defensa del patrimonio ecológico y social. Repensar un proyecto de largo aliento, fincado en una justicia distributiva, reduciendo las asimetrías entre países y grupos sociales que han sido golpeados por una polarización de la riqueza y que enfrentan una crisis de expectativas son tareas de una gran reflexión teórica, histórica e instrumental, para contar con herramientas de política para el desarrollo, la equidad distributiva y la capilaridad social.

La Facultad de Economía tiene que integrarse plenamente a esta poderosa y fructífera vorágine intelectual, tanto en sus aspectos teóricos, históricos e instrumentales, con énfasis en lo probabilístico, que es dominante en marcos analíticos que asumen nuestro mundo como no determinístico, como en sus aspectos sociales y con énfasis en las implicaciones redistributivas correspondientes a las tradiciones intelectuales latinoamericanas, frente al pensamiento anglosajón. Nuestra disciplina debe encajar con la agenda social del país y su región.

1.2 El pensamiento económico moderno ante los desafíos de la desigualdad y del desarrollo con equidad

La Facultad de Economía debe dar relevancia, específicamente, a dos de los varios aspectos que dan configuración al nuevo mundo intelectual en marcha. Nos referimos a la complejidad de su historia y a la formación matemática, que nos capacita para la comprensión del despliegue estocástico de los fenómenos característicos de las economías latinoamericanas de hoy, con la presencia continua de choques, ya sea en los flujos de capital o en los precios de los bienes primarios, ya en las sorpresas de nuevas tecnologías ahorradoras de fuerza de trabajo o en los virajes inopinados de las políticas económicas que presionan a favor del mercado y contra políticas distributivas.

La formación teórica, instrumental e histórica del economista nos da también la posibilidad tanto de dialogar con nuestros pares del mundo, como elementos para retomar con destrezas y afinamientos aquel conocimiento útil generado en esas latitudes. Un economista latinoamericano sin esas habilidades no estará en sintonía fina con el pensamiento económico moderno, a fin de establecer cuáles de sus resultados son plausibles para su entorno o bien cuáles deben ser matizados, incluso, desconsiderados. No debemos olvidar, sin embargo, que todo conocimiento implica un compromiso en sí mismo y para con la sociedad.

Ahora bien, ¿cómo aproximarse a los aspectos sociales de este nuevo mundo intelectual? Primero, desde la propia tradición que recogemos en nuestro largo vínculo latinoamericano, atento a la problemática del crecimiento y la calidad del desarrollo en economías emergentes; Segundo, desde los desafíos distributivos en los dos ángulos críticos: del ingreso y de la riqueza. A esto debe sumarse una nueva brecha, la del bienestar social ecológicamente fundado, que entraña severos riesgos para nuestras economías, dados los peligros para su densidad arbórea y acuosa y las debilidades que este nuevo mundo acrecentará en las naciones dependientes de ciclos naturales hoy desestructurados.

Las complicaciones del crecimiento y del desarrollo tienen hoy notas adicionales. Las nuevas reflexiones sobre crecimiento endógeno han destacado la importancia de mejorar aspectos institucionales, como la educación, para elevar la tasa de crecimiento de largo plazo de las economías, al margen de su nivel de desarrollo. Es sabido que el sector educativo latinoamericano tiene como uno de sus rasgos más notorios la heterogeneidad negativa de su infraestructura y la débil competitividad acreditada en diversas pruebas internacionales. Pero si el modelo de Solow ha dejado de ser dominante en la teoría económica estándar, casi lo mismo puede decirse de las nuevas reflexiones sobre el atraso y de la conformación de las verdaderas palancas para el desarrollo. Todo parece indicar que los tristes coeficientes de Gini de nuestras naciones están asociados a procesos que funcionan como círculos viciosos. Mejorar la calidad de la educación, específicamente económica, es un cambio de signo que debemos atender e impulsar para generar una ciudadanía activa en la defensa de políticas distributivas, exigir una ruta de desarrollo con equidad y promover una economía social fortalecida.

Aquí surge la pregunta ¿es posible equipararse a las grandes economías desarrolladas y eliminar lo más lacerante de las desigualdades, dada la actual división global del trabajo? La Facultad de Economía debe activar en esa dirección mucha fuerza académica, a la vez que dotarse de recursos tecnológicos concomitantes. La urgencia de una reflexión atenta y un diagnóstico crítico de los desafíos y acciones requeridas para mejorar la calidad del desarrollo de nuestro país, exige que la agenda de reformas tenga que elaborarse en sus grandes trazos y presidir o articular mucho del trabajo académico existente. Esta ha de ser una de las dimensiones del pensamiento económico moderno, desde una economía emergente: una ética constituyente, en el fondo, de un desiderátum.

 1.3 Cambio climático y economía de la conservación: el reto dual de la sustentabilidad ambiental

Los retos sobre el desarrollo económico y la equidad distributiva, que hoy podemos denominar “tradicionales”, se enlazan con aquellos asociados a la sustentabilidad ambiental en un entorno de crisis ecológica que, a pesar de no ser específicamente nueva, aparece con una fuerza tal que sí es novedad. La sustentabilidad ambiental requiere atender diferenciadamente dos espacios de problemas cuya intersección no es nula. El primero de ellos, el cambio climático, es de relevancia global y podría ocupar en años venideros un espacio creciente en la agenda política nacional, tal vez impulsado por los resultados de la reciente cumbre de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, celebrada en París, que marcó un punto de inflexión en la estrategia global. El segundo tiene mayor relevancia local, aunque a menudo involucra más de una administración nacional, como en las zonas fronterizas, y se asocia, para decirlo en términos generales, con la conservación del acervo de capital natural, que tal vez resulta aún más urgente que el primero dado que tanto la actividad económica cuanto el bienestar social dependen esencialmente de su aprovechamiento y buen estado.

Si bien la política exterior mexicana respecto al cambio climático ha tenido en la última década cierto brillo internacional, aún deben decantarse políticas nacionales que, por un lado, promuevan inteligentemente las medidas de mitigación de emisiones de gases de efecto invernadero (tomando en cuenta, por ejemplo, que México es el treceavo emisor global de dichos gases, aunque en términos per capita el indicador nacional está muy por debajo del promedio global) y, por otro, construyan una agenda de adaptación a las variaciones climáticas que esté imbricada localmente con la promoción del desarrollo regional, el combate a la pobreza, y la conservación del capital natural.

El segundo reto, la conservación del capital natural, tiene un carácter de urgencia que se explica por las características del territorio nacional y por la evolución reciente de su utilización. Por un lado, es sabido que México es uno de los países con mayor biodiversidad en el mundo, al tiempo de que su complejidad ecosistémica ofrece uno de los portafolios más complejos de servicios ambientales. Por otro lado, la evolución reciente muestra lo insostenible del patrón de crecimiento y desarrollo económicos en curso: el enfoque de aprovechamiento de servicios ambientales degrada a los ecosistemas sobre los que depende sin impulsar medidas remediales o de conservación y se basa, por ello y llanamente, en mala economía, tal y como las metodologías de contabilidad nacional que ya impulsa Naciones Unidas lo reconocen. En efecto, incluso la contabilidad ambiental oficial muestra que, en la última década, cada punto porcentual de crecimiento en el PIB se asocia a costos por degradación y agotamiento ambientales que suman casi cuatro puntos porcentuales.

Se requiere, entonces, de un cambio de rumbo en las políticas públicas que incorpore decididamente objetivos ambientales en los diversos espacios de la política económica, con especial énfasis en la fiscal, en la social, en la de regulación económica, y en la de innovación tecnológica. Dicha incorporación, además, debe identificar y explotar sinergias entre conservación ambiental, promoción al desarrollo y equidad social: por ejemplo, mientras alrededor de una cuarta parte de la población mexicana depende directamente del sector primario, especialmente el agrícola, más de la mitad del territorio está bajo algún régimen de propiedad social, lo que requiere de innovación en el diseño de políticas y de esquemas institucionales para maridar conservación y remediación, combate a la pobreza y desarrollo.

Si la búsqueda de la sustentabilidad ambiental, con el reto dual entre cambio climático y conservación ambiental, es inaplazable, ¿cuál es el papel que puede jugar la Facultad de Economía de la UNAM? Primero, el Programa Único de Especializaciones del Posgrado ya cuenta con una vertiente pionera de “Economía Ambiental y Ecológica” en la que se abordan algunos de estos aspectos, además de que se beneficia del concurso multidisciplinario al recibir a estudiantes provenientes de diversas Facultades de nuestra universidad y de otras instituciones de educación superior. Se buscará, entonces, consolidar y fortalecer dicha vertiente para atender las necesidades de la comunidad universitaria, tanto con vínculos de retroalimentación hacia dentro con otras áreas de especialización del mismo Posgrado, como la de “Desarrollo Social” o, por ejemplo, con el Laboratorio Nacional de Ciencias de la Sostenibilidad de esta Universidad, de reciente creación, como hacia afuera de la UNAM con las dependencias del sector público-ambiental.

Además, se necesita también que las Licenciaturas (escolarizada y abierta) fomenten el establecimiento de un vínculo más fuerte entre contenidos mínimos, habilidades analíticas y problemática ambiental que, primero, alerte a los estudiantes sobre la existencia del desafío y, segundo, los oriente a seleccionarlo como tema de estudio. Este puede ser uno de los objetivos principales de una entidad interna que mantenga un proceso constante de revisión de los Planes de Estudios impartidos en la Facultad, con la mirada puesta en la discutir la pertinencia de la inclusión paulatina de materias de economía ambiental y ecológica en los núcleos básico y terminal de dichos Planes.

Segundo, los programas de Posgrado de Maestría y de Doctorado deben fortalecer el campo de investigación ambiental como opción para tutorías y campos de conocimiento. Es realidad que las escuelas de Economía de otras universidades públicas o privadas en el país apenas están fomentando la investigación aplicada en la cuestión ambiental. La Facultad de Economía de la UNAM debe tomar liderazgo también en este campo y ofrecer al país cuadros calificados tanto en la analítica económico-ambiental como en el diseño de instrumentos económicos de política de diversa índole (i.e., esquemas de incentivos o de castigos fiscales, diseño de regulación en mercados con incidencia en el capital natural, elaboración de nuevos métodos de medición del desempeño ambiental).

Y tercero, incluir la sustentabilidad ambiental como problemática nacional prioritaria en un programa académico de vinculación inter-facultades que fomente la formación multidisciplinaria, aunque sin menoscabo de la solvencia técnica disciplinar. En otras palabras, se sabe bien que, dada la complejidad de la problemática ambiental, la búsqueda de la sustentabilidad requiere del concurso de diversas disciplinas (en particular, las ciencias ambientales, como puede ser obvio, pero también la ciencia política, el derecho, y las ingenierías), y, bajo esa premisa, se puede promover que los estudiantes puedan tomar materias que resulten relevantes más allá de su propia Facultad, ya como oyentes, ya para obtener créditos.

Las tareas del Seminario “Andrés Molina Enriquez” pueden incluir las de promover y orientar este proceso multidisciplinar, lo que además está acorde con la línea-fuerza de la nueva rectoría de la Universidad, que busca promover esquemas de enseñanza-aprendizaje novedosos, incluyendo, sobre todo, aquellos multidisciplinarios, y qué mejor que hacerlo que incorporando a esta tarea nuevas tecnologías de enseñanza-aprendizaje, tal y como detalla este Plan de Trabajo en otras secciones.

II. La Facultad de Economía que necesitamos.

 2.1     Un nuevo modelo de construcción del conocimiento: saberes,            habilidades y capacidades profesionales

Los dilemas de la disciplina, en un contexto de acelerado cambio tecnológico y polarización económica, nos exigen repensar nuestros modelos de enseñanza toda vez que no hay conocimiento hegemónico que explique y resuelva los grandes desafíos del desarrollo, la equidad y el bienestar social. Los saberes acumulados en el pensamiento económico, en tanto expresiones de su tiempo, así como los nuevos instrumentos de interpretación de las transformaciones de la moderna economía de mercado, requiere de una nueva síntesis de conocimientos y capacidades profesionales.

Hoy en día, un economista con una formación solvente, requiere de un conocimiento teórico de la dinámica económica de largo plazo pero también de una capacidad de medir, interpretar y pronosticar comportamientos de la producción y el mercado. Los campos de acción profesional, entendidos como trayectorias en el ejercicio del conocimiento acumulado, reclaman un retorno de saberes del mundo económico a la reflexión académica: la gestión de la política económica, la empresa pública y privada, así como las iniciativas de emprendimiento y el sector financiero, son ámbitos que reclaman habilidades y capacidades que la educación formal no debe ignorar sino incorporar.

Asimismo, la nueva educación económica implica no sólo a los ámbitos académicos sino una educación para la ciudadanía económica, que permita a la sociedad no dejar solo en los expertos la toma de decisiones, sino brindar al ciudadano elementos de juicio sobre medidas de empleo, tributación, precios y ahorros que sean considerados como de interés público y valor social.

En consideración a ello, un nuevo modelo de aprendizaje dialógico comprende la formación disciplinaria asociada a capacidades profesionales: nuestros estudiantes deben recibir un conocimiento plural, creativo y crítico. También deben hacer de este conocimiento un activo para su vida profesional, por ello es conveniente considerar en la formación académica los ejercicios profesionales, con créditos académicos, en el sector público, privado y social, a la vez que acercar a la sociedad a la vida universitaria.

Consecuente a la consolidación del cambio de Plan de Estudios, en su dimensión curricular, se buscará encontrar el espacio formativo para integrar las prácticas profesionales a la formación, mediante convenios y acuerdos específicos, que doten a nuestros estudiantes de habilidades profesionales en ámbitos laborales efectivos. Estancias de aprendizaje, residencias profesionales y ejercicios de gestión profesional deben incorporarse a la educación formal.

La educación continua para los egresados, la información sistemática dirigida a ciudadanos interesados en el debate público sobre el manejo de la economía y el interés temprano entre los jóvenes aspirantes a la carrera, son áreas de interés que debemos atender con nuestros recursos académicos y medios de difusión, particularmente a través de medios digitales. Volcar la opinión de nuestros académicos a los medios, así como ofrecer cursos de interés público sobre la política económica, las finanzas personales y la evolución económica de largo plazo, harán de este “saber de especialistas” un bien público que nos puede atraer la atención de jóvenes estudiantes y profesionales de otras áreas de conocimiento. Debemos ensayar nuevos vínculos de extensión y nuevas formas de pensar en la función pública de la universidad y de nuestra disciplina.

2.2     La necesidad de un nuevo modelo de formación y su permanente     transformación

Alcanzar un cambio en el Plan de estudios ha sido un logro significativo para poner a nuestra Facultad al corriente de la formación teórica y profesional del economista. Al mismo tiempo, la experiencia acredita que en el pasado estos cambios han sido lentos y episódicos, en ocasiones desarticulando la vida académica, por tanto es necesario crear un órgano institucional, representativo de las áreas y gestión académicas, capaz de procesar cambios incrementales y adecuaciones significativas que mejoren contenidos, organización curricular y sistemas de créditos, para promover una transformación periódica del Plan de Estudios, que garanticen el cumplimiento de la normativa universitaria relativa a la modificación y actualización quinquenal de los planes y programas de estudio.

Así, también, es fundamental mantener un conocimiento actualizado de los desarrollos disciplinares de la Economía en distintas vertientes de pensamiento, así como en relación a los grandes problemas de nuestra época. El dinamismo y pluralidad de nuestro cuerpo académico debe ser estimulado con la realización de eventos periódicos, que convoquen a dialogar a nuestros profesores con expertos, líderes académicos e intelectuales, que constituyan foros de ideas, debates y controversias sobre el desarrollo de la disciplina. Lo anterior constituye un activo relevante para promover cambios y adecuaciones a los contenidos curriculares de nuestra carrera y para brindar un panorama actualizado de la disciplina.

Es por ello oportuno proponer la creación de un Consejo Permanente de Actualización del Plan de Estudios que permita, también, articular las modificaciones hechas a los planes de estudio de las divisiones de Posgrado y Educación Abierta y a Distancia, para encontrar sinergias y complementariedad de manera que no se reproduzca la segmentación. Es necesario abatir las barreras que separan los sistemas presencial y abierto, para ofrecer a nuestros estudiantes opciones curriculares alternativas y convergentes que resuelvan la deserción y permitan continuar estudios en cualquiera de los formatos, haciendo converger los contenidos temáticos e instrumentales de ambos programas de estudio. La continuidad entre la formación profesional, presencial y/o a distancia, con el Posgrado es tarea que se desprende de la reciente adecuación del Programa de Posgrado en Economía y del cambio de Plan de estudios de la Licenciatura, lo cual habrá de generar un efecto de interacción positiva que haga de los cambios curriculares una virtud compartida. Cerrar la brecha de conocimientos, habilidades y competencias entre ambos niveles permitirá alcanzar un alto nivel en la formación académica del posgrado.

Vincular el ciclo profesional con el de posgrado es deseable y posible a través de Programa Único de Especializaciones en Economía, entendido como un nexo que permitirá actualizar e integrar el núcleo terminal de la licenciatura con un nivel de especialización en el conocimiento y capacidades profesionales. Contamos en dicho Programa con nueve alternativas de formación especializada, además de otras en proceso, con lo cual la licenciatura puede encaminarse a un perfil de múltiples desarrollos en nuestros egresados, ya sea que se dirijan a un formación académica especializada o a la adquisición de saberes y habilidades profesionales. Encontrar un ámbito de cooperación común entre los docentes de ambos niveles, nos permitirá una convergencia que eleve el nivel formativo de nuestros egresados y sus credenciales académicas. La continuidad entre ambos niveles permitirá a nuestros egresados graduarse con un perfil especializado. Es deseable aumentar la oferta de salidas terminales en un claro compromiso con la agenda nacional de desarrollo.

2.3 El desafío de los nuevos medios digitales para la enseñanza, movilidad y adquisición de capacidades profesionales

En la sociedad del conocimiento la interconexión virtual es un ámbito imprescindible de información, cooperación, aprendizaje dinámico y explotación de capacidades profesionales. Nuestros estudiantes deben formarse en un contexto de aprendizaje dialógico global, con capacidad de vincularse a grupos interinstitucionales e internacionales de conocimiento, usar las plataformas virtuales para ampliar sus conexiones intelectuales, profesionales y laborales, así como recurrir a la movilidad virtual como instrumento de actualización y diversificación de experiencias intelectuales y formativas. Ofrecer en la red nuestros cursos de mayor impacto y demandar vinculación a otros programas de formación, con una conexión virtual, representa conectar a nuestra Facultad con el mundo de nuestra disciplina y expandir la formación de nuestros estudiantes con nuevos recursos y perspectivas.

La suma de estos tres elementos, como son la actualización del conocimiento económico en la educación formal, la profesionalización de saberes y habilidades y la articulación virtual a la sociedad del conocimiento, son elementos de un nuevo paradigma de formación de economistas dotándoles un sólido conocimiento teórico, histórico y sociológico, con instrumentos y herramientas de conocimiento aplicado que les permitan un pleno desempeño. Un claro sentido de capacidades profesionales, inscrito en una sólida formación y un criterio social de servicio, nos permitirán ofrecer a nuestros egresados un horizonte de desarrollo profesional amplio y diversificado, al mismo tiempo contar con profesionales competentes y comprometidos, así como con economistas educados para la enseñanza y la investigación.

 2.4     Renovación generacional y nuevas capacidades docentes para una mejor formación académica y profesional

La planta académica de nuestra Facultad, con sus grandes capacidades y carácter plural, enfrenta dos grandes desafíos que se desprenden de su larga maduración y una baja capilaridad laboral: es urgente el relevo generacional y la dotación de nuevas capacidades instrumentales para la enseñanza. Bajo un nuevo paradigma de aprendizaje creativo, como el mencionado, son urgencias institucionales crear las condiciones para que el relevo generacional sea simultáneamente la definición de un nuevo perfil del docente, donde la alta formación disciplinaria se combine con nuevas habilidades y capacidades con recursos digitales y conceptos activos que renueven las prácticas de enseñanza y aprendizaje. Debemos orientar la renovación de la planta académica hacia una renovación de las estrategias y prácticas académicas, y evitar reproducir con jóvenes los viejos modelos de enseñanza: la oportunidad es doble.

Junto con la superación del paradigma enciclopédico y de cátedra magistral, que promueve una formación pasiva de nuestros estudiantes, los profesores nos enfrentamos al dilema de cambiar nuestras estrategias de enseñanza y ser permeables a nuevos aprendizajes y al uso de recursos digitales. La carrera académica debe incluirlos y la institución está obligada a ofrecer la capacitación y formación adecuada para hacer que los profesores y sus adjuntos acudan a un nuevo modelo de interacción con los medios digitales que usan nuestros estudiantes. Es preciso valorar estas capacidades en la carrera académica, para la promoción de ayudantes a titulares de curso, así como apreciar en los profesores de asignatura y carrera dichas capacidades, mediante estímulos y compensaciones que hagan su trabajo más creativo y con un mayor impacto dentro y fuera de nuestra Facultad.

Considerar la capilaridad laboral de nuestros docentes, asociado al desarrollo de estas capacidades, permitirá ampliar el horizonte de competencia en concordancia con nuevos perfiles requeridos para los profesores de carrera que renueven nuestra planta. Debemos aprovechar la alta calificación académica que los profesores de asignatura han alcanzado, complementándola con una nueva cultura digital de la enseñanza, para ampliar nuestra oferta a aulas digitales y cursos virtuales de amplia oferta, alto nivel e impacto. Esta es una oportunidad para insertarse en la renovación de la planta, especializarse en áreas específicas y adquirir competencias digitales que los garanticen una carrera académica en el ámbito universitario y profesional.

Ello implica incorporar medios y estrategias diversas, que combinen las clases teóricas con dinámicas que estimulen la producción de textos y reportes, el trabajo en talleres, la interacción en línea, la valoración de aprendizajes en las prácticas profesionales, entre otros.

Considerar la capilaridad laboral de nuestros docentes, asociado al desarrollo de estas capacidades, permitirá ampliar el horizonte de competencia en concordancia con nuevos perfiles requeridos para los profesores de carrera que renueven nuestra planta. Debemos aprovechar la alta calificación académica que los profesores de asignatura han alcanzado, complementándola con una nueva cultura de la enseñanza, para ampliar nuestra oferta a espacios profesionales y a aulas digitales y cursos virtuales de amplia oferta, alto nivel e impacto. Esta es una oportunidad para insertarse en la renovación de la planta, especializarse en áreas específicas y adquirir competencias pedagógicas y digitales que les garanticen una carrera académica en el ámbito universitario y profesional.

2.5 Una administración para la gestión académica.

La gestión administrativa debe favorecer la vida académica y encaminar sus acciones a una mayor eficiencia, con criterios de servicio y transparencia. Para que aquélla sirva a la gestión académica debe impulsarse una nueva cultura de servicio que comprometa a los trabajadores, respetando sus derechos y ambiciones de superación, a la vez que implique a las autoridades en una actitud de cooperación con el objetivo de atención en los estudiantes y profesores. Crear un ambiente solidario de trabajo implica asumir responsabilidades, una actitud de compromiso y un trato horizontal que implique una política de puertas abiertas para encarar y resolver divergencias. La vida cotidiana, en la gestión administrativa, debe fluir para hacer del trabajo académico el centro de la vida institucional.

Asociado a esta cultura es preciso modernizar los sistemas de atención a estudiantes y profesores, acudiendo a procesos sencillos y eficientes que permitan a nuestra comunidad ejercer derechos, aprovechar servicios y tener certidumbre sobre su situación escolar y/o laboral.

Los profesores deben contar con opciones de desarrollo académico y profesional al alcance, entendiendo con ello la oferta de movilidad, financiamiento a la investigación, inserción en grupos de trabajo interdisciplinarios e interinstitucionales, a escala nacional e internacional. Requerimos de una instancia de gestión y coordinación efectiva que vincule la internacionalización con la docencia, la investigación y un nuevo esquema de articulación con actores sociales e institucionales que extiendan el valor de los conocimientos y disposición de nuestra comunidad académica.

Nuestros estudiantes, conocedores de las virtudes de la comunicación virtual, deben disponer de plataformas de gestión de su matricula, acervos de información, ofertas de estudio y movilidad, así como enlaces con el mundo profesional que les permitan trazar su ruta de formación y complementarla con experiencias laborales, ejercicios profesionales y estancias de perfeccionamiento. La administración esta obligada a generar estas condiciones de eficiencia y acceso libre y abierto a la oferta académica y profesional.

Los recursos de apoyo a la enseñanza, como bibliotecas físicas y digitales, repositorios de información virtual, publicaciones institucionales y proyectos de comunicación de nuestra comunidad académica y estudiantil deben tener cabida en una amplia estrategia de (in)formación, capacitación y consolidación de la educación formal.

La ceración de un ambiente de respeto, tolerancia y equidad entre todos los sectores de nuestra Facultad implica un énfasis sistemático en los derechos de equidad social y de género, respeto a las decisiones de vida e identidades personales, así como un consecuente programa de apoyo a quienes disponen de capacidades diferentes. Un clima de libertad y responsabilidad en las relaciones de la vida universitaria generan un proceso de buena ciudadanía y una cultura democrática de respeto y tolerancia.

III. La gobernabilidad en el dialogo y el consenso.

 3.1     Los órganos de gobierno y la nueva gestión académica de la Facultad: representación, autonomía y consenso en la pluralidad

Nuestra Facultad tiene una larga tradición de gestión democrática en los órganos colegiados: la representación de todos los sectores ha consolidado la gestión plural. Fortalecer dicha tradición, con una responsabilidad compartida, hace que las decisiones por consenso en mayoría construyan acuerdos estables. La Reforma al plan de estudios da cuenta de este ejercicio y esperemos consolide una nueva cultura del compromiso democrático, en la transformación de nuestra Facultad.

Con la decisión de cambiar para transformar, los órganos colegiados de nuestra Facultad deben asumir la responsabilidad de dar seguimiento a los compromisos adquiridos, encontrar los mecanismos de interlocución que permitan la mayor colaboración entre Consejos divisionales, Comisiones académicas y el H. Consejo Técnico, como máxima autoridad colegiada, ya que son actores de todo cambio y en ello llevan implícita su responsabilidad . El papel de las autoridades deben ser el de buscar los acuerdos que garanticen una representación efectiva, una eficiente toma de decisiones y el mayor de los consensos para construir un proyecto comunitario que nos permita hacer del cambio una transformación continuada.

Corresponde a los órganos colegiados definir las líneas matrices de la transformación académica de nuestra Facultad, promover la participación de su comunidad y validar las decisiones consensuadas. La administración debe dar certidumbre y confianza a las representaciones colegiadas de llevar adelante los acuerdos asumidos mayoritariamente, con neutralidad y responsabilidad, en el marco de nuestra legislación universitaria.

Promover nuevos liderazgos en la gestión, con autoridades jóvenes y creativas, con un criterio expreso de equidad de género y una atención especial a nuestros estudiantes es un compromiso que debemos asumir con acciones afirmativas.

Las autoridades están obligadas a escuchar, acordar y mantener la puerta abierta a la divergencia, concitar al acuerdo y promover en la discusión la coincidencia del interés auténticamente universitario: la libertad de pensamiento y pluralidad de opiniones. Asumo ese compromiso.

3.2     Formación integral del estudiante: política, cultura y deporte

Los jóvenes de nuestro país viven una situación incierta, una condición precaria y una crisis de proyectos de vida. La Universidad, como ninguna otra institución pública, ofrece un horizonte distinto estimulando la creatividad, la convivencia en la diversidad y la construcción de valores democráticos. Nuestros jóvenes recordarán la experiencia universitaria como el momento decisivo de sus vidas, por tanto es responsabilidad institucional procurarles una formación plena e integral, que se despliegue del aprendizaje escolar a la cultura y el deporte como actividades constitutivas de una educación para la ciudadanía plena, con un ejercicio amplio de derechos y equidad.

La formación para la vida implica desarrollar múltiples talentos, que van de la política a la cultura y el deporte, por ello es decisivo el momento universitario de la vida para estimularlo y ello demanda un entorno proclive a las capacidades y sensibilidades de una comunidad diversa. Desarrollarse académicamente en un entorno cultural diverso promueve vocaciones y despierta intereses por las artes, la escritura, el deporte y la creatividad. Es preciso pensar en incrementar el ambiente cultural, como se ha hecho hasta ahora, con un conocimiento del universo de posibilidades y recursos culturales que ofrece la UNAM: un economista culto es una inteligencia con sensibilidad.

La infraestructura universitaria ofrece condiciones óptimas para el ejercicio del deporte colectivo, enriqueciendo la vida escolar y fortaleciendo los valores de competencia y cooperación, además de arraigar la identidad de los jóvenes al proyecto humanista de la Universidad. Por tanto, promover el deporte, además de los beneficios que reporta a la salud individual, fortalece los vínculos de solidaridad en una comunidad intergeneracional. Es obligación de la institución hacer de la experiencia universitaria una marca de vida y un aporte a la ciudadanía plena de los jóvenes.

 IV. Propuestas estratégicas.

 4.1     Conclusión del proceso de cambio de Plan de Estudios

Cerrar el ciclo de cambio de Plan de estudios, cuidadosamente llevado por las administraciones del doctor Leonardo Lomelí, es un punto de partida para cualquier iniciativa consecuente. Desde este horizonte se puede establecer un desarrollo incremental de modificaciones y adecuaciones a los programas vigentes, tanto en la escala curricular como en la organización de las actividades académicas.

El nuevo Plan de Estudios debe dar aliento a las academias y departamentos para evitar el estancamiento de contenidos y promover la formación de sus docentes, debe impulsar un esfuerzo de internacionalización en nuestros parámetros de enseñanza, permitir un nuevo esquema de vinculación a centros de innovación docente en la UNAM y, muy importante, generar una corriente continua de formación en nuevas tecnologías de la información y comunicación, como recursos didácticos cada vez más utilizables.

La Reforma debe extenderse a un proceso de articulación entre la formación presencial y la virtual, promoviendo contenidos curriculares abiertos con la participación de nuestros mejores profesores, la iniciativa de jóvenes docentes y la pericia de ayudantes de profesor familiarizados con los usos de recursos digitales de los jóvenes.

Es la oportunidad para establecer vasos comunicantes entre el sistema escolarizado y el de la Universidad abierta, procurando la convergencia de contenidos y la movilidad de estudiantes, el fortalecimientos de los cursos virtuales y la extensión de la figura del tutor virtual, capaz de vincularse con ambos sistemas de enseñanza.

El cambio curricular también nos permite pensar nuevamente las continuidades entre el nivel profesional y el de posgrado, tanto en el ciclo de Especializaciones como de Maestría y Doctorado, considerando sus exigencias y especificidades pero armonizando las líneas de conocimiento especializado y estimulando la profundización, creatividad e innovación en el conocimiento económico.

Considerando las capacidades académicas de nuestra Facultad, es importante abrir la formación de Posgrado a un modelo interdisciplinario e interinstitucional         que nos permita atender los desafíos del desarrollo de nuestro país: estudios sobre la pobreza, la desigualdad. El desarrollo sustentable y la concentración del poder económico nos revelan la importancia de ser innovadores y atender las necesidades sociales del país. La Economía, como disciplina y conocimiento, puede atender problemas de salud, innovación y vinculación tecnológica para el desarrollo, sustentabilidad ambiental y economía social. Nuestra Facultad debe extender su oferta de posgrado y formar a los agentes profesionales calificados, con un perfil interdisciplinario, consecuente con la política de articulación temática de posgrados de la UNAM, con alianzas en las unidades regionales para extenderlo al país.

Nuestro Posgrado debe estar en el ámbito global de la discusión teórica, instrumental y crítica. Este núcleo de capital intelectual debe ofrecer un arco de posibilidades de vinculación con otros posgrados internacionales, mediante programas de movilidad virtual, grupos y seminarios de investigación aplicada, currícula compartida y residencias frecuentes de académicos. Debemos encaminarnos a procurar sistemas de cooperación académicas que deriven en programas conjuntos, como los realizados en América Latina y el Caribe, que incluyan a otras regiones y procurando vínculos con las mejores universidades del mundo. Lograr programas conjuntos, co-tutorías y titulaciones compartidas, constituye un objetivo estratégico para inscribirnos en la sociedad del conocimiento con una posición propia, pero con una actitud abierta y plural.

La integración de estos esfuerzos, consecuentes a la Reforma del Plan de estudios, requiere del concurso de órganos colegiados establecidos, el protagonismo de los académicos asociados a las academias y departamentos, pero también será tarea de un núcleo de seguimiento que organice y proponga mecanismos de actualización, modificación y reforma incremental de nuestra currícula y organización académica. Por ello, es pertinente contar con un Consejo Permanente de Actualización del Plan de Estudios, con capacidad académica para glosar los resultados de los seminarios y reuniones encaminadas a mantener el interés por el estado del arte en la disciplina. Dicho Consejo deberá presentar al H. Consejo Técnico, en el ámbito de la Comisión de Planes y Programas, balances anuales e iniciativas de cambio que permitan ejercer la capacidad de transformación académica como una tarea regular y consustancial a la gestión académica.

4.2     Acciones consecuentes con el nuevo modelo de formación académica y profesional

La modificación de contenidos del Plan de estudio es un primer paso, crucial, en la transformación de nuestra Facultad pero creo debe ser acompañado con acciones consecuentes, que impliquen la modificación del modelo de formación, entendido como un cambio sustantivo de las prácticas y recursos de enseñanza y aprendizaje. Esta sola consideración implica un conjunto de acciones simultáneas tendientes a integrar y armonizar la estructura académica de nuestra Facultad, en los niveles profesional y de posgrado, en los sistemas presencial y abierto, así como en la docencia y la investigación.

Por ello se proponen un conjunto de acciones, en tres planos principales: primero, en la vinculación de trayectorias curriculares que enlacen verticalmente los contenidos del núcleo terminal de la Licenciatura con el de Especialización y Posgrado; segundo, generar cursos virtuales que promuevan la vinculación horizontal entre el sistema presencial y abierto, a la vez que nos permiten extender nuestra oferta académica, como “bien público”, a otras instituciones de educación superior nacionales y extranjeras; tercero, inscribir en la formación curricular la dotación de capacidades y habilidades en el mundo profesional, referidas a prácticas y estancias en la empresa, el sector público e iniciativas en el sector social.

Si consideramos esta triada de proyectos estratégicos como saga de la Reforma, la dinámica del cambio puede dar frutos virtuosos para transformar la Facultad en un centro de enseñanza, reflexión y difusión del pensamiento económico de nuestra comunidad y convertirla en un actor relevante del debate nacional, recuperando su liderazgo en la educación superior.

4.3.    Política de renovación generacional y capilaridad académica           de los docentes y profesionales de la enseñanza

La tarea docente de la Facultad descansa, mayoritariamente, en los profesores de asignatura que constituyen un vínculo virtuoso con el mundo profesional, pero también un estadio en la carrera académica que debe encontrar una estimulante capilaridad. Debemos balancear la actividad docente con un mayor protagonismo de los profesores de carrera que, en el marco de sus obligaciones estatutarias, ejerzan su liderazgo académico con la colaboración de los profesores de asignatura y ayudantes de profesor.

El nuevo esquema debe aprovechar la experiencia de nuestros profesores más reconocidos, la iniciativa de los académicos maduros y el interés de los más jóvenes por la carrera académica: debemos crear una cadena generacional virtuosa que legue tradiciones intelectuales y, a la vez, dé cabida a nuevas interpretaciones y formas de enseñanza.

Considerando la institucionalización del sistema de retiro, es previsible que algunos maestros reconocidos opten por dejar su docencia regular, para lo cual debemos contemplar un relevo en sus cátedras sin que ello suponga su ausencia definitiva. Incorporar su saber y experiencia puede favorecer a la transición generacional: dejar sus enseñanzas en cursos virtuales, de oferta libre, puede sumar el esfuerzo de una vida académica y/o profesional al nuevo modelo de enseñanza, a la vez que supone un reconocimiento a su trayectoria.

Los perfiles de nuevos académicos, inscritos en distintos programas de ingreso a la planta de profesores –-por becas posdoctorales, repatriación de becarios, estancias académicas y/o contrataciones temporales por artículo 51 del Estatuto del Personal Académico—deben fortalecer el nuevo modelo de enseñanza, sumando sus calificaciones académicas y profesionales a un ejercicio innovador de la enseñanza, para lo cual es recomendable adquirir habilidades en recursos digitales y estrategias pedagógicas innovadoras que promuevan el cambio de modelo enseñanza-aprendizaje fincado en una transmisión activa y crítica de conocimientos. Debemos aprovechar el nuevo diseño institucional, propuesto por el Rector Graue, para inscribir a la Facultad en este ambicioso proyecto de internacionalización, de uso de nuevas tecnologías y evaluación permanente de resultados. La oportunidad es doble.

El alto grado de especialización de los profesores jóvenes, mayoritariamente con estudios de posgrado, hace posible pensar en contar con una licenciatura formativa y una serie de salidas especializadas que permitan ampliar nuestra oferta académica. Esta nueva generación debe tener los mayores estímulos para proponer nuevos programas interdisciplinarios, con vinculaciones internacionales y diversos enlaces institucionales. El relevo debe implicar una nueva concepción del trabajo académico.

4.4     Investigación interdisciplinaria y nuevos modelos de colaboración           interinstitucional: la organización académica de la investigación    por grandes problemas nacionales

El sistema de incentivos a la investigación, tanto de la UNAM como de CONACYT, ha favorecido que nuestros profesores sean productivos investigadores aunque su perfil contractual no los reconozca como tales. Nuestra Facultad cuenta con un significativo número de académicos que pertenecen al Sistema Nacional de Investigadores, mantienen una alta productividad y constituyen el núcleo creativo de la disciplina en nuestra institución. Coordinar, estimular y articular los esfuerzos de investigación exige que pasemos del inventario de proyectos a la conjunción de una estrategia institucional de investigación científica, teórica y aplicada a la enseñanza, para potenciar su virtud organizativa en el trabajo académico.

Ello implica también iniciar a nuestros estudiantes en el pensamiento creativo, fortalecer la formación de ayudantes y profesores jóvenes, vincular a los líderes intelectuales con la comunidad de docentes y reconocer los resultados de la investigación como un valor añadido de nuestro trabajo académico. La investigación y sus resultados alimentan de conocimiento la enseñanza y estimulan el pensamiento crítico. Es preciso reconocer su impacto en la enseñanza y estimularlo.

Pero la investigación no solamente ofrece frutos al pensamiento, sino también a la resolución de problemas contemporáneos: la utilidad social del conocimiento crítico debe ser expresión de nuestra comunidad académica. Es obligación institucional difundir los frutos de la investigación, promover el capital intelectual de nuestra Facultad y procurar un financiamiento que apoye a su comunidad de pensamiento, así como mecanismos de vinculación con la sociedad que traduzca la utilidad del conocimiento como renta social.

Las líneas estratégicas de la investigación deben contemplar el pensamiento teórico, la reflexión histórica y el conocimiento aplicado con un claro compromiso con el desarrollo con equidad. Convalidar los esfuerzos individuales de nuestros investigadores nos beneficia como comunidad, aunque debemos encontrar mecanismos de colaboración que hagan de la investigación un activo para la creación de grupos de trabajo intergeneracionales, procurar la asociación interinstitucional y privilegiar los enfoques interdisciplinarios.

Requerimos de una Coordinación de Investigación que ofrezca a nuestros académicos asesoría, apoyo y vinculaciones institucionales para el financiamiento de sus proyectos, a la vez que promueva la asociación entre académicos, becarios y estudiantes en el trabajo de investigación. La iniciación en estas tareas deben partir de una formación sólida, así como de un ejercicio escolar formativo.

Impulsar la colaboración interinstitucional e internacional en la investigación nos permitirá inscribir a nuestra comunidad en la sociedad del conocimiento, establecer lazos de colaboración y ampliar los horizontes temáticos. Procurar la internacionalización de nuestra comunidad de pensamiento es un desafío generacional y una responsabilidad institucional. Para ello, es preciso combinar las estrategias de movilidad, residencia de académicos y formación de grupos temáticos de investigación que se asocien a organismos multilaterales de desarrollo, redes de investigación y programas de desarrollo local. El impulso interno debe buscar un apoyo externo que multiplique el impacto de la investigación de nuestros académicos.

4.5 Internacionalización de la formación académica del economista: movilidad, recursos virtuales y aprendizajes globales

La internacionalización es un requisito contemporáneo de la formación académica y profesional, tanto en términos de aprendizajes formales como de experiencias vitales: la mirada al mundo es parte de la conciencia de sí mismo. Nuestros estudiantes requieren de un capital cultural que está al alcance de la carrera universitaria, a través de la movilidad internacional, las comunidades virtuales y los recursos de interacción global, como becas y apoyos a la circulación inter-universitaria. Convertir la movilidad en parte de la trayectoria curricular de nuestros estudiantes permite dotarles de instrumentos y vivencias de la mayor importancia para su desarrollo intelectual.

Por otra parte, la movilidad virtual les permite inscribirse en programas formativos y compartir experiencias de aprendizaje en otros códigos académicos, diversidad lingüística y entornos de reflexión heterogéneos. Las ventajas que supone alimentar su formación presencial con recursos virtuales, a la vez que abrirse al mundo concita a las experiencias de movilidad presencial. La convivencia con estudiantes venidos de otras universidades, de la misma manera, constituye una experiencia de convivencia que procura la internacionalización de nuestros ámbitos de enseñanza. Promover la movilidad a nuestra Facultad es una tarea complementaria que fortalece nuestra presencia en otras universidades, estimula a nuestros estudiantes y nos vincula a una comunidad internacional de aprendizaje.

Es obligación de la administración promover decididamente la internacionalización, acudir a fuentes de financiamiento y encontrar las empatías institucionales que fortalezcan la formación de nuestros estudiantes y el cosmopolitismo de nuestros profesores. Nuestra Facultad debe hacer notar su presencia en el ámbito internacional.

V. Propuestas específicas.

Las anteriores reflexiones nos conducen a una serie de propuestas, encaminadas a fortalecer la vida académica, el clima de respeto y el desarrollo de nuestra comunidad académica. Enumeró las más importantes:

5.1 Generar interés público en nuestra opinión y recomendaciones para el desarrollo son una extensión de la responsabilidad social de la Universidad y, específicamente, de nuestra Facultad. Nuestra Facultad también debe educar e informar, reflexionar y proponer alternativas para el desarrollo económico con equidad. Fortalecer esa posición en el debate nacional sobre la pertinencia, sentido y carácter de las reformas estructurales de la economía, desde nuestro plural horizonte crítico de reflexión, pero también articulando propuestas de política económica y social, en un diálogo interdisciplinario, interinstitucional e intergeneracional. Para ello proponemos la institucionalización del Seminario “Andrés Molina Enríquez”, como espacio de encuentro entre tradiciones intelectuales y ámbito de formulación de políticas públicas, guiadas por el interés social y la responsabilidad universitaria.

5.2 Crear un Consejo Permanente de Actualización del Plan de Estudios, con una amplia representación y capacidad académica para glosar los resultados de los seminarios y reuniones encaminadas a mantener el interés por el estado del arte en la disciplina. Dicho Consejo deberá presentar al H. Consejo Técnico, en el ámbito de la Comisión de Planes y Programas, balances anuales e iniciativas de cambio que permitan ejercer la capacidad de transformación académica como una tarea regular y consustancial a la gestión académica. Nos interesa, también, consolidar la actualización de los contenidos curriculares de la formación disciplinaria de nuestros estudiantes y profesores, a través de seminarios permanentes de discusión temática en las academias y departamentos, con publicaciones virtuales de libre circulación que complementen los recursos didácticos de la mayor actualidad.

5.3 Realizar bianualmente el Coloquio Interdisciplinario sobre la Enseñanza de la Economía, convocando especialistas internacionales, nuestros líderes académicos y actores profesionales de la disciplina, para alimentar el proceso de actualización del Plan de Estudios y la formación de los docentes. Es un foro para discutir nuestras estrategias pedagógicas, valores y convicciones sobre la formación de economistas, pero también para contrastar otros modelos, géneros didácticos e innovaciones en la enseñanza de la disciplina.

5.4 Generar condiciones académicas y estatutarias para facilitar la convergencia entre el sistema presencial y el abierto de la licenciatura, que permita resolver las dificultades de conclusión de estudios y evite deserciones, atendiendo a estudiantes que su incorporación al mercado laboral les limita el seguimiento de su carrera, atrayendo estudiantes al Sistema de Universidad Abierta y a Distancia (SUAyD). Debemos dar paso a una currícula mixta que nos permita ofrecer nuestra docencia, presencial y en formato virtual, como un “bien público” y validar los cursos por su calidad y audiencia, que implique a su vez una equivalencia a los créditos curriculares de un semestre.

5.5 Tender puentes entre el núcleo terminal de la licenciatura con los estudios de Posgrado, a través del Programa Único de Especializaciones en Economía (PUEE), que permita direccionar los perfiles profesionales de los egresados y facilitar la continuidad formativa en estudios de posgrado, en sus vertientes de profundización de conocimientos o capacidades profesionales. Es preciso dotar a nuestros egresados de conocimientos sólidos y actualizados, así como de competencias especializadas que les signifiquen una mejor inserción en los ámbitos académicos y/o profesional. Es preciso ampliar el arco de especializaciones dirigido a una mayor profesionalización

5.6 Incluir en la matriz de créditos curriculares las prácticas profesionales y experiencias laborales dirigidas a la adquisición de habilidades y capacidades para el ejercicio de la profesión, en ámbitos de aprendizaje concertados mediante convenios institucionales y remuneraciones complementarias, como becas y apoyos

5.7 Promover la producción de cursos virtuales como parte de la oferta curricular formal, a cargo de academias y departamentos que definan temáticas fundamentales y consensos sobre cursos compartidos, tanto en el sistema presencial como a distancia. Desarrollar una plataforma con nuestra oferta y demanda de movilidad virtual, a partir de recursos digitales compartidos con universidades asociadas a la UNAM, particularmente en temas interdisciplinarios pertinentes a la formación del economista, con un alto grado de actualización y un umbral de especialización conveniente a la orientación elegida. Tomar cursos online en universidades globales ya no es un obstáculo sino una oportunidad de la ciudadanía digital, que debemos promover en nuestros estudiantes

5.8 Requerimos de un sistema de movilidad curricular en América Latina y en economías emergentes, particularmente compartiendo cursos e investigaciones in situ, pero también seguimiento virtual de temáticas comparadas que puedan terminar en tesis colectivas, cumpliendo las especificaciones de cada institución pero con un trabajo común. La inscripción en programa como el Espacio Común de Educación Superior (ECOES), el Programa Académico de Movilidad Estudiantil/UDUAL y la red Universia, son opciones a desarrollar. Con la ayuda de la Coordinación General de Relaciones y Asuntos Internacionales de la UNAM, se puede establecer una multiplicidad de vínculos institucionales, privilegiando el nexo con universidades brasileñas a través del Grupo Coimbra. Debemos promover una formación encaminada a la observación del mundo.

5.9 Estimular el seguimiento de cursos digitales de formación en tecnologías de la información aplicadas a la docencia, en colaboración con la Dirección General de Asuntos del Personal Académico (DGAPA) y la Coordinación de Universidad Abierta y Educación a Distancia (CUAED), dirigido a profesores, ayudantes y estudiantes, interesados en desarrollar y expandir sus capacidades de enseñanza y aprendizaje con medios digitales. Requerimos de un Programa permanente de formación docente, que implique reconocimiento curricular y el uso de nuevos recursos docentes en una plataforma común, que valide los contenidos curriculares de la formación y amplíe significativamente la oferta académica de nuestra Facultad.

5.10 Consolidar una plataforma de recursos digitales para la formación autónoma, con cursos de autoaprendizaje en asignaturas de alta deserción y tasas significativas de reprobación, para el estudio del idioma inglés con orientación técnica, para el manejo de programas y software aplicados a la Economía, así como insumos y recursos de la UNAM en Línea. Incorporar materiales docentes y hacer accesibles recursos de información actualizados, en repositorios virtuales, con bases de datos, revistas y publicaciones digitales de actualidad económica para el ejercicio docente y el aprendizaje especializado.

5.11 Impulsar un proceso simultáneo de contratación de profesores jóvenes, con formación pedagógica suficiente e innovadora con estabilidad laboral, que complementen la experiencia y conocimiento de nuestros profesores con mayor prestigio y antigüedad, en un régimen de cátedras compartidas con grupos amplios. Así también, instituir un sistema avanzado de tutorías, con valor curricular y reconocimiento docente, en grupos pequeños atendidos por profesores experimentados y lideres en sus campos de conocimiento, para dar seguimiento y orientación a estudiantes hasta la elección de una trayectoria especializada. Promover la figura del tutor digital, asociado a las áreas académicas, que asesore a profesores y estudiantes en el uso de recursos digitales, oriente la construcción de acervos formativos y permita el vínculo con los docentes para gestionar los recursos de la UNAM en línea.

5.12 Generar condiciones laborales para incorporar a nuevos docentes, con capacidades didácticas en ambientes virtuales, que nos permitan ampliar la oferta académica de nuestra Facultad a otras dependencias universitarias, otras universidades nacionales e internacionales y a generar un entorno de cooperación virtual y presencial que posicione a nuestra Facultad en un nuevo sitio de relevancia en la oferta global de educación económica y en la agenda pública.

5.13 Crear un Programa permanente de atención al bachillerato que implique a las divisiones de Educación continua, Educación Abierta y a Distancia, así como la del Posgrado: los mejores interlocutores académicos y profesionales crearán mayores expectativas en nuestros futuros estudiantes. Debemos implicarnos en la enseñanza media-superior para capturar mejores estudiantes encaminados a la profesión.

5.14 Conciliar las trayectorias curriculares entre la licenciatura y el posgrado, con el propósito de lograr una continuidad virtuosa y no segmentar la formación, de manera que la Maestría no se convierta en un proceso remedial de la formación dispersa e incompleta de la licenciatura. El ciclo de Especializaciones puede ser el nexo con la pluralidad de opciones formativas en la Maestría en Economía: tenemos capacidades sobradas para ofrecer maestrías especializadas, con un sólido núcleo de formación básica y una gama de opciones de profundización del conocimiento. El Posgrado tiene mucho que ofrecer, como horizonte de desarrollo intelectual y de capacidades profesionales de alto nivel.

5.15 Crear nuevos espacios de convergencia entre académicos, a partir de problemas de investigación y no sólo conocimientos disciplinares, permitirá una nueva asociación de intereses y capacidades. La convocatoria a integrar dichos campos debe considerar la interacción entre enfoques, conocimientos y desempeño profesional. Temas como “Crecimiento, crisis y desigualdad”, “Globalización económica y desarrollo local”, “Economía del conocimiento e innovación”, entre otros, merecen una aproximación interdisciplinarias y multifocal, recuperando tradiciones de pensamiento y conocimiento especializado.

5.16 Constituir un sistema de iniciación a la investigación, estimulando capacidades y gestionar vínculos de capacitación profesional con el sector público, la empresa y las agencias multilaterales de desarrollo -como la CEPAL y el PNUD- que representen créditos curriculares y valor agregado a la formación en el terreno profesional.

5.17 Reformar y articular las instancias de atención a los profesores, transversal a todas las divisiones de la Facultad –Estudios profesionales, Abierta y a distancia y la de Posgrado- debe considerar la más amplia información, transparencia y capacidades para apoyar y fortalecer la labor docente.

5.18 Instituir un Programa permanente de atención a la equidad de género, en los ámbitos estudiantil, académico y laboral, que despliegue un amplio esfuerzo de información, cuidado y construcción de una cultura de respeto y equidad. Incorporar a la Especialización de “Economía y género”, como un actor de la reflexión académica sobre la enseñanza, las prácticas docentes y los contenidos de la formación del economista que privilegie el enfoque de género. Complementarlo con acciones afirmativas que exploren problemas de discriminación, violencia y exclusión para crear instrumentos de combate a la desigualdad por motivos de género, clase o raza. Debemos afirmar nuestra cultura democrática y tolerante.

5.19 Capturar y fortalecer el vínculo con nuestros egresados, tanto en términos de seguimiento de su actividad académica y profesional, como para hacer de este capital social un vinculo permanente de nuestra comunidad de pensamiento y aprovechar su experiencia y desarrollo para acercarlos a la formación de nuestros estudiantes, como mentores profesionales y consejeros laborales.

5.20 Procurar la inscripción de nuestra comunidad en una nueva articulación a procesos de desarrollo local, basada en los principios de reciprocidad de conocimientos, comunidades de saberes y compromiso fincado en valores sociales de solidaridad y retribución social, como expresión ética de la universidad pública.

El camino se ha trazado con la Reforma al Plan de estudios, como un esfuerzo colegiado para cambiar, pero las propuestas requieren de un contenido y una acción afirmativa encaminadas a un gran acuerdo que implique a los órganos de representación con su capacidad de conciliar, las academias y departamentos con sus iniciativas de cambio y asociación, los estudiantes y su representación activa, los trabajadores y su iniciativa para mejorar el entorno laboral, así también como un compromiso explícito de los cargos de gestión que empeñen su esfuerzo en conciliar, articular y promover la diversidad de actores de nuestra Facultad.

 

 

 

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Plan de Trabajo para la Facultad de Economía 2016-2020 (resumen)

Algunas reflexiones y propuestas necesarias para una transformación continua. (Resumen)

Dr. Antonio Ibarra

Posgrado de Economía, UNAM.

ibarrara@unam.mx

Nuestra propuesta de transformación de la Facultad de Economía apuesta por crear un clima institucional y un aliento de consolidación académica, que permita desplegar un proceso continuo y de largo plazo que nos conduzca a colocar a nuestra Facultad en el debate nacional, en la frontera de la disciplina, en la nueva sociedad del conocimiento y en un renovado impulso para la mejor formación de nuestros egresados, tanto a nivel profesional como de posgrado. Queremos continuar y profundizar cambios en los contenidos curriculares, estrategias pedagógicas, formas asociativas y de cooperación académica con una actitud innovadora, comprometida y plural.

Reconocemos la importancia de haber dado pasos para la renovación del Plan de Estudios de la licenciatura en Economía, después de dos décadas de rigidez curricular, aunque consideramos relevante llevar adelante un conjunto de iniciativas que se traduzcan en acciones afirmativas de esta vocación de cambio, de renovación generacional y de ambición por recuperar el lugar de nuestra Facultad en la educación económica de nuestra sociedad, su lugar en el pensamiento latinoamericano, nutrido de ricas tradiciones y serios desafíos, así como concentrar reflexiones y acciones para influir en una corriente social más amplia que impulse un nuevo modelo de desarrollo, con justicia distributiva y equidad social.

Nuestra propuesta se centra en cuatro ejes fundamentales, a saber: i. Inscribirnos en el conocimiento económico, en una época de cambio global, enfatizando el momento de recesión que viven las economías y los desafíos de la desigualdad y el desarrollo con equidad; ii. La prospectiva de una Facultad de Economía que necesitamos en el país y en la Universidad pública, enfatizando la articulación de saberes, habilidades y capacidades profesionales, en el marco de un nuevo modelo de formación académica que abarque una permanente transformación; iii. La incorporación de recursos digitales en la educación formal, , para dotar a nuestros egresados de capacidades intelectuales y profesionales de primer orden; iv. La renovación integral de nuestras capacidades docentes, que impliquen una renovación generacional, un nuevo perfil pedagógico y de recursos didácticos, respaldados por una administración orientada a la gestión académica de la transformación y guiada por un modelo de gobernabilidad centrado en el diálogo y el consenso académico.

Para ello hemos definido cinco propuestas estratégicas, que impliquen un conjunto de cambios y acciones de continuidad en la transformación de largo aliento de nuestra Facultad, a saber:

i. La conclusión del proceso de cambio de Plan de Estudios de la licenciatura en Economía, que implique un primer impulso a la transformación de la horizontalidad entre los sistemas presencial y virtual, los niveles profesional y de posgrado, así como la conformación de espacios de colaboración plural que impulsen el cambio permanente e incremental de la curricula;

ii.Dar un decidido impulso a la formación profesional de nuestros estudiantes, con conocimientos y herramientas que les permitan vincular su formación escolar con el entorno social y laboral, tanto en los sectores público como privado y social;

iii. Crear condiciones para la renovación generacional y capilaridad académica de docentes y profesionales de la enseñanza en nuestra disciplina, enfatizando los vínculos entre nuestros saberes y las nuevas herramientas del conocimiento y las capacidades profesionales, mirando hacia un horizonte de internacionalización, el aprovechamiento de nuevas tecnologías y la evaluación sistemática de resultados;

iv.Propiciar la orientación de la investigación hacia nuevos modelos de colaboración interinstitucional e interdisciplinaria mirando los grandes problemas nacionales, propiciando un renovado vínculo con los actores sociales y atribuyendo a la calidad de la investigación básica, aplicada y aquella orientada a la enseñanza, un valor específico en un nuevo modelo dialógico que incentive la iniciación y la formación de alto nivel en la investigación;

v.Impulsar decididamente la internacionalización de nuestra actividad académica, implicando a nuestros estudiantes y académicos en una nueva mirada al mundo, compartiendo la movilidad virtual con la presencial. Lo anterior implica también ampliar el radio de nuestra oferta docente como integrar grupos internacionales de investigación, en campos de interés regional y con un propósito de favorecer la integración y circulación global de en nuestros académicos y estudiantes.

El horizonte de estas líneas estratégicas pueden cifrarse en una veintena de propuestas encaminadas a conformar un nuevo tejido cooperativo en nuestra vida académica e institucional. Esquemáticamente señalamos las siguientes:

  1. Generar interés público en nuestra opinión y en nuestras recomendaciones para el desarrollo como una extensión de la responsabilidad social de la Universidad y, específicamente, de nuestra Facultad. Para ello proponemos la institucionalización del Seminario “Andrés Molina Enríquez”, como espacio de encuentro entre tradiciones intelectuales y ámbito de formulación de políticas públicas, guiadas por el interés social y la responsabilidad universitaria.
  2. Crear un Consejo Permanente de Actualización del Plan de Estudios, con una amplia representación y capacidad académica para dinamizar las formas organizativas de participación y glosar los resultados de los seminarios y reuniones encaminados a mantener el interés por el estado del arte en la disciplina. Dicho Consejo deberá presentar al H. Consejo Técnico, en el ámbito de la Comisión de Planes y Programas, balances anuales e iniciativas de cambio que permitan ejercer la capacidad de transformación académica como una tarea regular y consustancial a la gestión académica.
  3. Realizar bianualmente el Coloquio Interdisciplinario sobre la Enseñanza de la Economía, convocando especialistas internacionales, nuestros líderes académicos y actores profesionales de la disciplina, para alimentar el proceso de actualización del Plan de Estudios y la formación de los docentes.
  4. Generar condiciones académicas y estatutarias para facilitar la convergencia entre el sistema presencial y el abierto de la licenciatura, que permita resolver las dificultades de conclusión de estudios y evite deserciones, atendiendo a estudiantes cuya incorporación al mercado laboral les limita el seguimiento de su carrera, atrayendo estudiantes al Sistema de Universidad Abierta y a Distancia (SUAyD).
  5. Tender puentes entre el núcleo terminal de la licenciatura con los estudios de Posgrado, a través del Programa Único de Especializaciones en Economía (PUEE), que permita direccionar los perfiles profesionales de los egresados y facilitar la continuidad formativa en estudios de posgrado, en sus vertientes de profundización de conocimientos o capacidades profesionales.
  6. Incluir en la matriz de créditos curriculares las prácticas profesionales y experiencias laborales dirigidas a la adquisición de habilidades y capacidades para el ejercicio de la profesión, en ámbitos de aprendizaje concertados mediante convenios institucionales y remuneraciones complementarias, como becas y apoyos.
  7. Promover la producción de cursos virtuales como parte de la oferta curricular formal, a cargo de academias y departamentos que definan temáticas fundamentales y consensos sobre cursos compartidos, tanto en el sistema presencial como a distancia. Desarrollar una plataforma con nuestra oferta y demanda de movilidad virtual, a partir de recursos digitales compartidos con universidades asociadas a la UNAM, particularmente en temas interdisciplinarios pertinentes a la formación del economista, con un alto grado de actualización y un umbral de especialización conveniente a la orientación elegida.
  8. Institucionalizar un sistema de movilidad curricular en América Latina y en economías emergentes, compartiendo cursos e investigaciones in situ, pero también seguimiento virtual de temáticas comparadas que sean el fruto de investigaciones conjuntas y/o comparadas cumpliendo las especificaciones de cada institución, pero con un trabajo común. Debemos promover una formación encaminada a la observación del mundo, particularmente del que nos identifica.
  9. Estimular el seguimiento de cursos digitales de formación en tecnologías de la información aplicadas a la docencia. Requerimos de un Programa permanente de formación docente, que implique reconocimiento curricular y el uso de nuevos recursos docentes en una plataforma común, que valide los contenidos curriculares de la formación y amplíe significativamente la oferta académica de nuestra Facultad.
  10. Consolidar una plataforma de recursos digitales para la formación autónoma, con cursos de auto-aprendizaje con tutorías en asignaturas de alta deserción y tasas significativas de reprobación, para el estudio del idioma inglés con orientación técnica, para el manejo de programas y software aplicados a la Economía, así como a insumos y recursos de la UNAM en Línea.
  11. Impulsar un proceso simultáneo de contratación de profesores jóvenes, que complementen la experiencia y conocimiento de nuestros profesores con mayor prestigio y antigüedad, en un régimen de cátedras compartidas en grupos amplios. Instituir un sistema avanzado de tutorías, para dar seguimiento y orientación a estudiantes hasta la elección de una trayectoria especializada. Promover la figura del tutor digital, asociado a las áreas académicas, que asesore a profesores y estudiantes en el uso de recursos digitales, oriente la construcción de acervos formativos y permita el vínculo con los docentes para gestionar los recursos de la UNAM en línea.
  12. Generar condiciones laborales para incorporar a nuevos docentes, con capacidades didácticas en ambientes virtuales, que nos permitan ampliar la oferta académica de nuestra Facultad en la educación económica para un amplio auditorio e influir con información económica para un mejor criterio ciudadano en la discusión de la agenda pública nacional .
  13. Crear un Programa permanente de atención al bachillerato que implique a las divisiones de Educación continua, Educación Abierta y a Distancia, así como al Posgrado. Debemos implicarnos en la enseñanza media-superior para capturar mejores estudiantes encaminados a la profesión.
  14. Conciliar las trayectorias curriculares entre la licenciatura y el posgrado. El ciclo de Especializaciones puede ser el nexo con la pluralidad de opciones formativas en la Maestría en Economía: tenemos capacidades sobradas para ofrecer maestrías especializadas, con un sólido núcleo de formación básica y una gama de opciones de profundización del conocimiento.
  15. Crear nuevos espacios de convergencia entre académicos por temáticas de investigación y no sólo conocimientos disciplinares, lo que permitirá una nueva asociación de intereses y capacidades, con una aproximación interdisciplinaria y multifocal, recuperando tradiciones de pensamiento y conocimiento especializado.
  16. Constituir un sistema de iniciación a la investigación, estimulando capacidades en la creatividad y gestionar vínculos de capacitación profesional con el sector público, la empresa privada y las agencias multilaterales de desarrollo -como la CEPAL y el PNUD- que representen créditos curriculares y valor agregado a la formación en el terreno profesional.
  17. Reformar y articular las instancias de atención a los profesores, de manera transversal a todas las divisiones de la Facultad –Estudios profesionales, Abierta y a Distancia, así como la de Posgrado- debe considerar la más amplia información, transparencia y capacidades para apoyar y fortalecer la labor docente.
  18. Instituir un Programa permanente de atención a la equidad de género, en los ámbitos estudiantil, académico y laboral, que despliegue un amplio esfuerzo de información, cuidado y construcción de una cultura de respeto y equidad. Debemos afirmar nuestra cultura democrática y tolerante.
  19. Capturar y fortalecer el vínculo con nuestros egresados, tanto en términos de seguimiento de su actividad académica y profesional, como para hacer de este capital social un vinculo permanente de nuestra comunidad de pensamiento, aprovechar su experiencia y desarrollo para acercarlos a la formación de nuestros estudiantes, como mentores profesionales y consejeros laborales.
  20. Procurar la inscripción de nuestra comunidad en una nueva articulación a procesos de desarrollo local, basada en los principios de reciprocidad de conocimientos, comunidades de saberes y compromiso fincado en valores sociales de solidaridad y retribución social, como expresión ética de la universidad pública.

El camino se ha trazado con la Reforma al Plan de estudios, como un esfuerzo colegiado para cambiar. Las propuestas acordadas requieren de un contenido y una acción afirmativa encaminados a un gran acuerdo de transformación que convoque a los distintos actores de la Facultad: los órganos de representación con su capacidad de conciliar, las academias y departamentos con sus iniciativas de cambio y asociación, los estudiantes y su representación activa, los trabajadores y su iniciativa para mejorar el entorno laboral, así también como un compromiso explícito de los cargos de gestión que empeñen su esfuerzo en conciliar, articular y promover la diversidad de actores de nuestra Facultad y orienten las energías y estrategias hacia el objetivo común de actualizar y consolidar nuestra propuesta académica, acorde a las demandas del país para alcanzar un desarrollo profesional con equidad y de excelencia para nuestros jóvenes.

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Dr. Antonio Ibarra -CV síntesis

Dr. Antonio Ibarra

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Convocatoria para la designación del Director o Directora de la Facultad de Economía

AL PERSONAL ACADÉMICO, ALUMNOS Y
TRABAJADORES ADMINISTRATIVOS DE LA
FACULTAD DE ECONOMÍA
P R E S E N T E

Hago de su conocimiento que se llevará a cabo el proceso de auscultación para elegir Director o Directora de la Facultad de Economía, por lo que el doctor Enrique Luis Graue Wiechers, Rector
de la Universidad, de conformidad con lo establecido en los artículos 11 de la Ley Orgánica y 37 del Estatuto General de la Universidad Nacional Autónoma de México, deberá formular la
terna que, previa aprobación del H. Consejo Técnico de esa Facultad, enviará a la H. Junta de Gobierno para que proceda a la designación correspondiente para el período 2016-2020.

En virtud de lo anterior, y por instrucciones del Señor Rector, me permito convocar a ustedes para que a partir de la publicación de la presente convocatoria y hasta las 13:00 horas del viernes
11 de diciembre del año en curso, hagan llegar, de la manera que juzguen conveniente, nombres de universitarios que reúnan los requisitos establecidos en el artículo 39 del Estatuto
General con el objeto de que sean considerados para ser incluidos en dicha terna. A los universitarios mencionados en este proceso, se les solicitará su anuencia para hacer público su programa de trabajo.

Las propuestas podrán enviarse a la Secretaría General (7º piso de la Torre de Rectoría), correo electrónico sgauscultaciones@unam.mx o vía fax 56221236. Para mayores informes comunicarse al teléfono 56221230 al 34 ext. 109.

A T E N T A M E N T E
“POR MI RAZA HABLARÁ EL ESPÍRITU”
Ciudad Universitaria, D.F., a 30 de noviembre de 2015
EL SECRETARIO GENERAL
DR. LEONARDO LOMELÍ VANEGAS

Fuente: Gaceta UNAM

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Proceso de Designación Director de la Facultad de Economía UNAM

Diez propuestas para la transformación de la Facultad de Economía de la UNAM.

Dr. Antonio Ibarra
​Profesor Titular C tiempo completo, definitivo.​
Posgrado de Economía, UNAM
http://antonioibarra.com.mx/
@ibarrara_fe

 

  1. La recuperación del pensamiento crítico de nuestra época. La Facultad de Economía de la UNAM ha dejado una impronta en el pensamiento latinoamericano por décadas. La coexistencia de distintas vertientes teóricas y actitudes políticas han marcado su historia: que el pensamiento y política económica keynesiana se afincaron en la formación de los profesionales de la Economía y guiaron el desarrollo en México es innegable; la enseñanza y crítica del pensamiento estructuralista marcó a generaciones de egresados; la eclosión del pensamiento marxista, con notable dimensión latinoamericana, permeó a las generaciones críticas de los años setenta; la crisis del optimismo en el desarrollo y la hegemonía del pensamiento neoclásico dieron un giro a la formación del profesional de la Economía. ¿En dónde quedamos? ¿Hacia dónde nos dirigimos? Preservar tradiciones, enriquecer el debate y procurar el despliegue de capacidades profesionales, con pluralidad y actualidad de pensamiento, debe guiar la formación de nuestro estudiantes. Propongo examinar contenidos de los programas, su articulación vertical/horizontal y la actualización permanente de conocimientos profesionales que se inscriba en los economistas que el país demanda. La conexión entre la Licenciatura y el Posgrado debe encaminarse a procurar continuidad en la pluralidad y no segmentar la formación, de manera que la Maestría se convierte en un proceso remedial de la formación dispersa e incompleta de la licenciatura. La Reforma al Plan de Estudios, iniciada en 2012, es un paso adelante que exige consolidación.

 

  1. Mejorar la calidad de la enseñanza y las capacidades profesionales en Economía. Tenemos el gran desafío de formar economistas capaces, críticos y profesionales. Ello aconseja cambiar de contenidos los programas y estrategias de enseñanza, más ligados con el entorno del profesional, la diversidad de capacidades y una especialización en conocimientos útiles al ejercicio de la profesión. Ello supone conocer de nuestros estudiantes sus aspiraciones y expectativas, para lo cual debemos evaluar qué asignaturas y cuáles ofrecen capacidades profesionales y nos permiten balancear la currícula entre formación y profesionalización. Los profesores estamos obligados a vincular nuestras capacidades profesionales con la enseñanza, tanto presencial como en ambientes de entornos virtuales. Propongo un proceso simultáneo de contratación de profesores jóvenes, con formación pedagógica suficiente e innovadora, que complementen la experiencia y conocimiento de nuestros profesores con mayor prestigio y antigüedad, en un régimen de cátedras compartidas en grupos amplios. Así también, instituir un sistema de tutorías, con valor curricular y reconocimiento docente, en grupos pequeños atendidos por profesores experimentados y reconocidos en sus campos de conocimiento, para dar seguimiento y orientación a estudiantes hasta la elección de una trayectoria especializada.

 

  1. Una carrera con formación rigurosa y con pluralidad de saberes, para evitar deserciones y desencuentro de expectativas estudiantiles. Frente al problema de deserción y bajo desempeño académico de nuestros estudiantes, es preciso volver a pensar la duración e intensidad de la formación profesional del economista de nuestro tiempo. Propongo reducir la duración de la carrera de 10 a 8 semestres con cinco obligatorios de formación básica en Teoría económica contemporánea; Economía crítica, en sus distintas versiones; Instrumentos cuantitativos para economistas; Historia y sociología crítica de la economía global y Economía para el desarrollo. Los tres semestres sucesivos deben dirigirse a dotar de capacidades profesionales, encaminadas a la especialización y con un perfil de egreso definido por las expectativas de los estudiantes, especialmente en Economía pública, Gestión del emprendimiento con enfoque social y Calificación teórica para la docencia e investigación.

 

  1. Ensamblar el ciclo profesional con la especialización interdisciplinar. Con una formación básica sólida, asociada a una orientación especializada, los egresados de la licenciatura podrán incorporar el grado de Especialista a su titulo profesional, además de adquirir conocimientos especializados y vinculación interdisciplinaria se aumentaran su calificación y competencia laboral. Propongo unificar en un mismo ciclo al Programa de Especializaciones en Economía con la formación de licenciatura, orientado el ciclo de especialización de ésta a las líneas matrices de las nueve especializaciones que ofrecemos, conciliando currículos y permitiendo un continuum de conocimiento y habilidades profesionales. Así también, el ciclo de especializaciones puede ser el nexo con la pluralidad de opciones formativas en la Maestría en Economía: tenemos capacidades sobradas para ofrecer maestrías especializadas, con un sólido núcleo de formación básica y una gama de opciones de profundización del conocimiento. El Posgrado tiene mucho que ofrecer, como horizonte de desarrollo intelectual y de capacidades profesionales de alto nivel.

 

  1. Una disciplina internacionalizada en su pluralidad. Nuestros estudiantes deben moverse en la sociedad del conocimiento; para ello es preciso contar con una infraestructura que haga de la movilidad virtual un recurso formativo: cursos, seminarios e investigaciones conjuntas deben darle a nuestros estudiantes contextos de aprendizaje globales. La movilidad física en ámbitos académicos o profesionales debe estimarse y validarse con créditos curriculares. A los profesores les beneficiará compartir cursos en línea, aún en el marco de las carreras presenciales, y con ello ampliar nuestra oferta en un espacio común de educación superior para América Latina y las sedes foráneas de la UNAM. Propongo construir una currícula mixta que nos permita ofrecer nuestra docencia, presencial y en formato virtual, como un “bien público” y validar los cursos por su calidad y audiencia, que implique a su vez una equivalencia a los créditos curriculares de un semestre. Acudir a programas latinoamericanos de movilidad en una red de Escuelas y Facultades de Economía, que permitan garantizar la calidad y diversidad de opciones formativas.

 

  1. Capacidades para la investigación y el ejercicio profesional. Nuestros estudiantes conviven con profesores que no solo enseñan, sino también investigan y ejercen una actividad profesional. Resulta fundamental cambiar el paradigma de enseñar para saber al de saber para ejercer el conocimiento y utilizar lo adquirido creativamente. Propongo estimular la formación de centros de investigación temática, siguiendo el modelo de China-ALC, que genere sinergias de investigadores y multiplique su visibilidad en temas como Cambio climático y economía, Fiscalidad y desarrollo, entre otros que agrupen las iniciativas de profesores en la investigación. Por otra parte, gestionar vínculos de capacitación profesional con el sector público, la empresa y las agencias multilaterales de desarrollo -como la CEPAL y el PNUD- que representen créditos curriculares y valor agregado a la formación en el terreno profesional.

 

  1. Mejorar habilidades docentes y actualización cognitiva. Requerimos de profesores actualizados en sus conocimientos y capaces de generar nuevos modelos de enseñanza, fincados en el desarrollo de cualidades de pensamiento y el uso nuevas tecnologías de la información. Propongo establecer un Programa permanente de formación docente, que implique un reconocimiento curricular y el uso de nuevos recursos docentes en una plataforma común, que valide los contenidos curriculares de la formación y amplíe significativamente la oferta académica de nuestra Facultad.

 

  1. Implicarnos en la enseñanza mediasuperior para capturar mejores estudiantes encaminados a la profesión. Debemos gestionar una presencia activa en los ciclos de enseñanza precedentes, particularmente en Preparatoria y CCH, con presencia periódica de nuestros profesores en temas de interés para los jóvenes y, a la vez, nos permita influir en su orientación y calificación profesional. Propongo crear un Programa permanente de atención al bachillerato que implique a las divisiones de Educación continua, Educación abierta y a distancia, así como al Posgrado: los mejores interlocutores académicos y profesionales crearán mayores expectativas en nuestros futuros estudiantes.

 

  1. Transverzalizar el trabajo académico colegiado. La segmentación de Academias y Departamentos ha deteriorado la formación al no crear sinergias y conocimientos transversales sobre problemas económicos contemporáneos. Propongo nuevos espacios de convergencia entre áreas académicas, a partir de problemas y no sólo conocimientos disciplinares. La convocatoria a integrar dichos campos debe considerar la interacción entre enfoques, conocimientos y desempeño profesional. Temas como “Crecimiento, crisis y desigualdad”, “Globalización económica y desarrollo local”, “Economía del conocimiento e innovación”, entre otros, merecen una aproximación interdisciplinarias y multifocal, recuperando tradiciones de pensamiento y conocimiento especializado.

 

  1. Una formación encaminada a la observación del mundo. Nuestros estudiantes deben mirar el mundo desde su espacio formativo, pero también en otros contextos y en otras tramas de pensamiento. La movilidad académica y la colaboración en grupos de estudio son esenciales para conocer y conocerse. Propongo un sistema de movilidad curricular en América Latina y el Caribe, compartiendo cursos e investigaciones in situ, pero también seguimiento virtual de temáticas comparadas que puedan terminar en tesis colectivas, cumpliendo las especificaciones de cada institución pero con un trabajo común. La inscripción en programa como ECOES, el Programa Académico de Movilidad Estudiantil/UDUAL y la red Universia, son opciones a desarrollar.

 

El camino se ha trazado con la Reforma al Plan de Estudios, entendida como un esfuerzo colegiado para cambiar, cuyas propuestas requieren de un contenido y una acción afirmativa encaminadas a un gran acuerdo que implique a los órganos de representación en su capacidad de conciliar, las academias y departamentos con sus iniciativas de cambio y asociación, los estudiantes y su representación activa para exigir calidad académica en la enseñanza, los trabajadores y su iniciativa para mejorar el entorno de trabajo, así también como un compromiso explícito de los cargos de gestión que empeñen su esfuerzo en conciliar, articular y promover la diversidad de actores de nuestra Facultad. Sin un clima de cooperación y con un horizonte compartido, la peor noticia puede hacerse realidad: cambiar para quedar igual.

Diciembre de 2015

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